Cualifican y venden en Instagram y WhatsApp, atienden a tus clientes en la web y responden a tu equipo con tus documentos: agentes de IA para empresas que trabajan con los datos de tu negocio. Tú te quedas con las conversaciones que importan.
Y cada mensaje que se queda sin respuesta es alguien que acaba en otro sitio.
No es un bot que vale para todo. Cada agente hace un trabajo concreto, en el canal donde ese trabajo pasa. Se empieza por uno y se suman los demás cuando ese funciona.
Contesta a quien te escribe por un anuncio o una publicación, hace las preguntas que harías tú, separa al curioso del que va en serio y le agenda la llamada de venta.
InstagramWhatsAppFacebook
Resuelve las preguntas de siempre (horarios, precios, plazos, cómo funciona) a cualquier hora, recoge los datos del que quiere algo más y pasa a una persona las quejas y los casos raros.
Tu webWhatsAppEmail
Reserva en tu calendario, manda los recordatorios para que no falten, y vuelve a escribir a quien pidió presupuesto y se quedó a medias.
WhatsAppTu webTu agenda
Responde buscando en los documentos de tu empresa: procedimientos, catálogo, tarifas. Tu equipo le pregunta a él y no a ti, o tus clientes consultan tu catálogo sin esperar a nadie.
Tu equipoTus clientesTus documentos
Tu parte es una conversación y revisar sus primeras respuestas. El montaje lo hago yo, en semanas, no en meses.
Le doy lo que necesita para contestar como lo harías tú: tus servicios, precios, horarios, las preguntas de siempre y los casos en los que tiene que avisarte.
Contesta, pregunta lo que necesita saber y deja la llamada o la cita reservada. Avisa de que es un asistente de IA, como exige la ley europea desde agosto de 2026, y nunca se hace pasar por una persona.
Cada conversación queda en tu CRM con lo que se habló. Y cuando algo necesita a una persona, una queja, un caso raro o un cliente grande, te llega el aviso al momento.
Desde agosto de 2026 es obligatorio: el agente dice que es una IA y siempre deja salida a una persona. Y no se usa para nada que el reglamento prohíbe o considera de alto riesgo, como filtrar currículums.
Hay quien intenta engañar a estos sistemas para que se salten sus normas o suelten información. Lleva filtros a la entrada y a la salida, y lo pruebo con esos ataques antes de entregarlo.
Se monta con APIs de pago, que no usan tu información para entrenar modelos públicos. Si trabajas con datos sensibles, se puede alojar todo en servidores europeos.
Un chatbot de los de siempre sigue un guion: si la pregunta no está en su lista, se pierde. Un agente de IA entiende lo que le preguntan aunque se lo digan con otras palabras, trabaja con los datos reales de tu negocio (precios, horarios, agenda) y hace la tarea entera: contesta, pregunta lo que falta y deja la cita reservada.
Se le define qué puede responder y qué no. Si la pregunta se sale de lo que sabe, si es una queja o si hay mucho dinero de por medio, no improvisa: te pasa la conversación. Las primeras semanas reviso contigo sus respuestas y se ajusta lo que haga falta.
Sí, cumpliendo el Reglamento europeo de IA. Desde agosto de 2026 obliga a que la persona sepa que habla con una IA y a darle salida a un humano: los agentes que monto lo hacen desde el primer mensaje. Lo que no monto son usos de alto riesgo, como filtrar currículums o decidir sobre créditos. Si quieres el detalle, lo explico en este artículo sobre la ley de IA y los chatbots.
Depende de qué tiene que hacer, por cuántos canales, cuántas conversaciones y con qué herramientas se conecta: no cuesta lo mismo un agente de preguntas frecuentes que un setter que cualifica y agenda en Instagram. Hay un montaje inicial y una cuota mensual por mantenerlo. Te doy los números cerrados en la llamada. Si además necesitas web, el paquete web Autónoma ya incluye uno.
RAG significa que el agente, antes de responder, busca en tus propios documentos: procedimientos, catálogo, tarifas, contratos. Así contesta con la información de tu empresa y no con lo que sabe de internet, y puede decir de dónde lo ha sacado.
Unas semanas. Se empieza por un canal y un trabajo, por ejemplo contestar y agendar en WhatsApp, y se amplía cuando ese funciona.
Se conecta a través de la API oficial de WhatsApp Business, que es la vía que WhatsApp permite para esto. En la llamada vemos cómo encaja con el número que ya usas.
Veinte minutos por videollamada. Me cuentas cómo te escriben tus clientes y te digo si un agente tiene sentido en tu caso. Si no lo tiene, también.
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